M. A. L. Z.
¿Qué cómo me siento? No viene al caso decírtelo. Nada entiendes de las siniestras articulaciones de los pervertidos, que, sin romper tus ligamentos ni curvarte los huesos, pulverizan tus sueños, te aíslan, desmembran tus luchas y silencian tu voz. A cada doloroso paso que doy en tu búsqueda, respondes con presurosa marcha en sentido opuesto.
¿Qué cómo me siento y cómo te sientes? Nos incumbe a todos. Pero, duele saber que sabiéndolo, eliges ignorarlo.
Me sentiré y me sentaré, entonces, a mi manera: con dolamas en los huesos y en el alma.
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