M. A. L. Z.
Antes de cometer cualquier torpeza en contra de otros o de ti mismo, ten presente, que en cada órgano, en cada célula y en todo ser, habita el espíritu eterno, al que debemos gratitud y respeto.
Antes de proferir cualquier ofensa, crear falsedades o agredir a golpes a otro ser humano, recuerda que, estás con ello, fertilizando el ponzoñoso caldo donde germina el resentimiento, el odio y la venganza.
Antes de abandonarte al conformismo, la desidia y a la irresponsabilidad propia del hedónico egoísmo, ten presente, que, la fe en ti mismo es la llave que da acceso al poder creativo e inagotable del que provienes.
Antes de resignarte o darte por vencido frente a los desafíos del diario vivir, piensa en el deber irrenunciable al que estamos todos llamados, de hacer florecer, hoy y siempre, la inocente alegría y la bendita esperanza de los niños.
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