viernes, 5 de abril de 2013

Un fulgurante y hermoso escudo.

Aún con la contaminación luminosa de la ciudad, el embrujo de la luna llena nos alcanza. Ninguna de las antiguas civilizaciones permaneció indiferente ante ella; algunas, estudiaron minuciosamente sus ciclos y cómo los Mayas, basándose en estas observaciones diseñaron calendarios de impresionante exactitud.

Muchas leyendas y mitos que perviven a través de los milenios fueron creados en honor a la luna. Para los egipcios, por ejemplo, Tot era el dios de la luna, cumplía la tarea de iluminar el cielo mientras Ra, el dios del sol, viaja a iluminar el inframundo. En la mitología indú, la luna es el reino de la muerte, que es gobernado por la diosa Candra. En mesopotamia, Sin, dios de la luna es la deidad más importante junto Shamash dios del sol e Isthar, dios de Venus. En Japón, Tsuky Yomi era el dios lunar. En China, aún hoy después de cada equinoccio otoñal celebran una de las importantes fiesta folclóricas del país en honor a Chang-o, o Heng-o , quien era la esposa del guerrero I, al que los dioses le concedieron el elixir de la inmortalidad por haber derrotado a nueve de los diez soles que intentaron quemar al mundo y extinguir a los humanos. Un dia, el guerrero I, encontró que su esposa, se había bebido el elixir de la inmortalidad y la persiguió hasta la luna; la liebre lunar protegió a la mujer y desde entonces reside por allá.

Los cientificos, bardos y poetas de todos los tiempos y lugares han dedicado y seguirán dedicándole sus más profundas reflexiones ; unos para glorificar la majestuosidad de la creación, otros para descifrar sus funciones cósmicas y su interrelación con nuestro planeta. En verdad, gracias a Selene- tal como la llamaran los antigüos griegos en su rica mitología-, la tierra mantiene la relativa estabilidad cíclica en sus movimientos, sin ella de por medio, la tierra rotaría más rápida y desordenadamente; y los días -según cálculos científicos-, tendrían apenas seis horas de duración. Sin este astro como satélite, la tierra sería blanco frecuente de más meteoritos y recibiría una mayor radiación solar.

La Luna es púes, un majestuoso escudo a nuestro servicio y un punto de apoyo indispensable para la estabilidad de nuestro planeta. Gracias demos entonces, por el hermoso y enigmático regalo creado para protección y deleite de quienes habitamos este rincón del universo llamado Tierra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario