miércoles, 11 de abril de 2018

Vete.


(M. A. L. Z.)

Es tu elección,
te entiendo y compadezco.
Vete, entonces,
no puedo seguirte.
De hacerlo,
cargaría como a una brizna en mis ojos
la culpa de  aceptar lo que no creo
y hacer lo que no debo.

Si has de partir, hazlo.
Más no esperes que siga tus pasos
por la escalinata descendente de la ambición.

Me conoces bien,
planto cara a mis desafíos.
Pero, entre mis variadas apuestas
no hay cabida para asumir el riesgo 
de canjear amigos por socios,
socios por aliados,
aliados por cómplices
y cómplices por enemigos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario