miércoles, 8 de julio de 2026

Alfarero


M. A. L. Z.

No sé de donde me viene este impulso mañanero de gritar que sigo vivo. Y, más que decir que aún respiro, como y camino; me mueve la urgente necesidad de mantener fresco algún rastro, una huella que sin calzar con mis pies ni con mis manos, delate de alguna manera inconfundible, la fragilidad efímera y común de la que estoy hecho y de lo poco que con esfuerzo propio he logrado moldear diferenciadamente, la arcilla biológica y el sustrato cultural que como herencia me ha sido dado.  

Las cansadas y temblorosas manos no se dan por satisfechas, buscando están, aún, los huidizos contornos, la vaga geometría y los inacabados conceptos de una vasija inexistente.