martes, 14 de abril de 2015

Amanecer

Amanecer,
es recuperar día a día
el sol de nuestra conciencia,
para reemprender  el viaje,
antes que caiga el inexorable
y oscuro telón. 

viernes, 27 de marzo de 2015

Luciérnaga Libertaria.

(Marco Aurelio Laínez Z. )
A una inocente mártir hondureña.


Bien sabías, 
mi amada niña,
que la bestia no era un cuento.
Y te fuiste por ahí, 
cantando verdades,
deshojando esperanzas, 
exigiendo empapelillados derechos.

Y tras tus nimios pasos, 
fueron también las cuadrúpedas huellas,
los humeantes hocicos
y el jadeo halitoso
de la bestial manada.

Tan fácil era rastrear el aroma inconfundible de tu heroísmo 
y el desafío primaveral de tus sueños.

Más fácil aún, 
para las noctámbulas pupilas,
perseguir entre la persistente y artificial noche,
tu vuelo de luciérnaga libertaria.

Y entre zarpazo y zarpazo,
desfalleció por un momento
tu luminoso e indestructible nombre.

martes, 10 de febrero de 2015

Gratitud

(Marco Aurelio Laínez Zelaya )

"Sentir gratitud y no expresarla, es como envolver un regalo y no darlo"
William Arthur Ward

Los elogios sinceros son escasos y valiosos como el oro. Dan seguridad y reconfortan el ánimo de quien los recibe y enriquecen  el espíritu del que provienen.

Por su propio peso y solidez, la palabra sincera, sin requiebros ni  falsetes, esquivando superficiales protagonismos, emerge vibrante y genuina para alojarse en la esencia misma de quien la recibe.

Nunca el frío resplandor de la adulación podrá competir con el cálido brillo de un enunciado franco y bien intencionado. Más temprano que tarde, la sombra acusadora de los intereses resalta sobre el artificioso y efímero fulgor de la lisonja esmeradamente calculada.

Expresa sin ambages tu gratitud a cuantos  te aman, a los que bien te sirven y a quienes de buena voluntad procuran evitarte un mal.

Agradece sin rencores a los que públicamente te critican y no confíes ciegamente en elogios privados.

Recibe todo cumplido con humildad, sin embargo, mientras actúes con justicia y corrección, no esperes más reconocimiento que la satisfecha voz de tu propia conciencia.

Mi sostenido amor

De pronto, 
entre el caprichoso cromatismo del Re y el Do,
dictatorial y armónica, 
exquisita y seductora 
Llueve  sobre mi RecuerDo 
la vibrante tonalidad de tu nombre.

Gota a gota,
Nota a nota,
Voy poblando
contigo mi silencio.

Es tu nombre,
la redoblante razón de Mi canto,
arpegio mayor, 
Que sonando y
Re-sonan-Do, 
ensaya en Mí, 
con exclusividad patentada,
sus caprichosas pausas  y bemoles.

Y  en Mi sostenido esfuerzo 
Por hacerte feliz,  
voy in crecendo proclamando 
La refinada alegría de amarte.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Los besos del agua.

Llueve copiosamente, para nuestra fortuna, no a cántaros ni a congeladas pedradas -¿quién soportar podría una agresión de este tipo?-, de darse algo así, se alteraría catastròficamente el sabio ordenamiento del sistema que preserva la vida del planeta.

Llueve con ternura despiadada, gota a gota, cariñosa y compasivamente.

La señora lluvia, llegó sin anunciarse, sin el fulgor intermitente de su mirada, sin el estruendo imponente de su voz, sin enmascarar, siquiera, la plenitud del horizonte. A medio sol,  a media sombra, cayó pausada y repentina sobre las sedientas superficies; y con sus redondos e infinitos dedos, dejó escuchar sobre los tejados la sinfónica tristeza de su canto

sábado, 21 de junio de 2014

Soldaditos de barro.

Ojos preñados de sobresalto,
endebles brazos de prematuros aleteos luchando contra lo inexplicable.

Rueda y cruje la osamenta del tiempo.
Llora y llora el niño ancianizado.

!Qué serio juego es la vida para el niño empobrecido!

Y en febril faena,
los eficientes moldes
destructores de esperanzas,
perpetúan la cosecha
de nuevas y antigüas cadenas.

viernes, 2 de mayo de 2014

Nadando en la Nada.

Si de la nada todo,
todo un día salió;
entonces todo es nada,
incluído yo.

Por eso nada tengo
porque nada soy.
Y teniendo en mí la nada
tengo y soy sin serlo,
el mismo Todo
que nada y nada,
en la nada del Todo

Marco A. Laínez Zelaya.