sábado, 10 de junio de 2017

A veces, a besos.

(Marco Aurelio Laínez Zelaya)



A veces, 
algunos besos hablan con pasión desenfrenada.

Aves somos a veces
de engañoso plumaje.

A besos, 
algunas veces, 
habla de pureza el corazón enamorado.

A besos,
a veces;
el abc escribimos del verdadero amor.


viernes, 2 de junio de 2017

La búsqueda

(Marco Aurelio Laínez Zelaya

Aún me asalta el desconcierto al descubrirme haciendo trivialidades, y lo peor de todo, cayendo en la inconsciencia de participar en inútiles competencias. No pocas veces la rienda interior ha sofrenado mis ímpetus, cerca ya de tomar la delantera. La calma llega entonces, y desde una orilla, viendo pasar la arrolladora muchedumbre, me pregunto: ¿hacía dónde se dirigen tan desbocadamente?  ¿qué ganan ganando lo que ganan? Luego, la misteriosa rienda redirecciona mis sentidos, obligándome a escuchar con claridad las preguntas de siempre: ¿quien eres?

¿qué haces acá? ¿que rumbo llevas? Un tanto aturdido, pero serenamente, me interno en contracorriente.

domingo, 21 de mayo de 2017

Miami, la equidistante.

(Marco Aurelio Laínez Zelaya)








Miami, como toda urbe moderna, posée ventanas de transparencias casi imposibles, desde las cuales se atisba algo del futuro. Es decir, de un presente tan distante, tocando a lo prohibitivo o inaccesible para el mundo subdesarrollado.

Miami, tiene también sus terrenales avenidas cuajadas de pobreza, mugrientos tálamos de cemento salpicados de mendicidad.

De un paso a otro, una calle cualquiera se convierte en punto equidistante entre los repentinos contrastes de un ayer casi olvidado y un mañana que casi arriba. Ni el más extravagante Lamborghini perturba con sus rugidos al camión del frutero; mientras el delicado y exacto tic tac del reloj atómico, se declara incapaz de silenciar al respondón anuncio de los gallos, en madrugada plena del north west maimense.

sábado, 8 de abril de 2017

Niñez y esperanza humana.

Que los niños son la esperanza de la humanidad, no me cabe duda alguna. Y no es tanto por su impredecible mañana, sino más bien, por las acciones y sacrificios que somos capaces de asumir por su bien, que va indisolublemente ligado al bienestar de todos.

Marco Aurelio Laínez Z.

domingo, 2 de abril de 2017

Mirada infantil

Quien permanece indiferente ante la profunda e inocente mirada de un niño, o le falta ascender un peldaño importante, o lo ha descendido en la escala de la naturaleza humana.

Marco Aurelio Laínez Zelaya

martes, 21 de marzo de 2017

Amigos

(Marco Aurelio Laínez Z.)

Gracias dad a la vida si puedes decir: tengo un amigo que es como un buen hermano, y tengo un hermano que es como un buen amigo.

domingo, 12 de marzo de 2017

Berta Cáceres: el martirio de una lidereza popular.

El vil asesinato de Berta Cáceres, ha puesto en evidencia la crueldad de que son capaces algunos políticos y empresarios hondureños, en su afán de acaparar y explotar en beneficio propio,  la tierra y sus riquezas naturales.

Como parte de un siniestro plan para despojar a los indígenas lencas, de los territorios que ancestralmente poseen, sicarios y escuadrones de la muerte han materializado sobre ésta valiente etnia, una persecución y acoso continuo, desde que el 2009, el gobierno golpista y los dos gobiernos  subsecuentes, concedieran ilegalmente a empresarios nacionales y extranjeros, la explotación de ríos y minerales existentes en la zona.

Más de 20 líderes y campesinos lencas han sido asesinados desde entonces.

Las denuncias, los pronunciamientos y las manifestaciones de protesta han resultado inútiles para detener la masacre contra los lencas y otros grupos étnicos de Honduras, que conviven diariamente bajo la amenaza del despojo y la muerte. Ni siquiera el reconocimiento y el prestigio internacional que alcanzó Berta, al recibir el premio Goldman el 2015, fue suficiente para proteger su vida.

Un mes antes del asesinato de Berta, la dirigencia lenca brindaba en conferencia de prensa, un informe detallado sobre los caídos en la defensa de sus derechos, solicitaban además, la protección del estado para nuevas potenciales víctimas. Pero, estamos en Honduras, donde como respuesta a las más justas peticiones populares, se cuelga un crespón negro teñido de sangre y maloliente a pólvora.