domingo, 14 de octubre de 2018

Éxodo.



M. A. L. Z.

No, no se marchan, expulsados son de una patria que, siendo suya, nunca tuvieron.
No, no van tras un sueño, huyen de una pesadilla diaria en tercera dimensión.

Vienen desde el ojo mismo de un negro huracán de injusticias. 
Nada han tenido, nada se llevan, aparte de las pequeñas e inocentes banderas de esperanzas que se agitan en sus brazos. 

No, su partida no fue ayer, mucho tiempo hace que partieron en jirones sus vidas. 
Pedazos de su corazón, sueños rotos dejan a su paso. 
A lo lejos, un eco puntual responde a cada palpitar de su pecho. 





sábado, 13 de octubre de 2018

Un breve vuelo.



M. A. L. Z.

Una fuerza poderosa e inofensiva
me invadió de repente. Con pausado y sostenido empuje, me condujo, más y más alto.
Mientras seguía mi ascenso por aquella cumbre de extraña felicidad, me asaltó una duda, y un por qué, frenó en seco mi avance. Sin fatiga alguna, me obligué a descansar, y volviendo la mirada hacia la oscura y profunda boca, hambrienta de todo, sentí la estocada del temor, que cortando de un tajo mis alas, me devolvió a la llanura de lo trivial, apestada de obstáculos y afiladas trampas, que obligan a estudiar cada paso y atan la mirada al tosco camino. Pero, ¿ qué sediento, conociendo él oasis no intenta el retorno?

miércoles, 10 de octubre de 2018

Soledad.

Soledad: destino elegible para quien aprendió a estar en paz cosigo mismo. Lo demás es ostracismo forzoso.


domingo, 7 de octubre de 2018

Lo genuino.



M. A. L. Z. 

Si respetas el mérito ajeno y practicas la autenticidad, haz y di lo que te plazca , hasta tus errores certificarán lo genuino de tu ser. 

sábado, 6 de octubre de 2018

Procacidad y pobreza lingüística.

Marco Aurelio Laínez Zelaya.

Con el paso de los años, agradecí a mi madre los pellizcos y jalones de orejas con que reprendió en mi niñez cada palabra obscena que me escucho decir. Gracias a ella, me salvé de caer, no sólo en lo grosero y ofensivo de dichas expresiones, sino también -y es lo que más agradezco-, en la pobreza lingüística que padecen los que usan obsesivamente términos vulgares. 
Como todos los otros, el hábito del habla indecente se adquiere a temprana edad, y a medida que se afianza su uso, se restringe el aprendizaje o práctica, de un lenguaje más rico y correcto, debido a la rara condición o característica polisémica que poseen las expresiones procaces: una sola palabra es usada para una enorme cantidad de significados muy distintos. 


Preocupa, no la existencia del lenguaje vulgar, al fin y al cabo es solo una forma más de expresión, preocupa, si, su auge. Poco a poco va invadiendo espacios llamados a la práctica y difusión de un lenguaje más culto. Espacios noticiosos, círculos literarios y hasta sermoneros religiosos apelan cada vez con más frecuencia, a términos de baja estofa, urgidos, quizá, por hambre de popularidad. 

domingo, 30 de septiembre de 2018

Aplausos de cortesía.

Si 👏 aplaudes por cortesía y 👎 no por genuino júbilo; te aplaudes a ti mismo.

M. A. L. Z.

Honestidad.

Practicar la honestidad u honradez, es un deber. Hacerlo sin expectativas de recompensas, es una virtud.

M. A. L. Z.