martes, 5 de septiembre de 2023

Sufrimiento Insano



Invitar al envidioso a celebrar tu sana alegría o tu pequeño éxito, algo de símil tiene con extenderle un látigo pidiéndole que se auto flagele. Porque, ni una ofensa o golpe recibido, son para él tan mortificantes,  que ver el brillo de felicidad en ojos ajenos.

M.A.L.Z.

jueves, 17 de agosto de 2023

En tus manos.


M. A. L. Z.

Señor, nos has dado la vida,  que quizá sea para ti, lo más preciado. ¿Seremos acaso, mi Dios, una minúscula celula de tu propio e infinito organismo? Ha de ser así,  para que igual que en nuestro humilde microcosmo, pueda darse la constante y eterna renovación de vida y muerte. ¿Muerte, dije? Sí, ese vago concepto humano con el que nos referimos al acabose de algo. Más, en tu sabiduría, para nosotros inaprensible, existe tan sólo, el eterno circular, transformador y regenerador, de movimientos ascendentes y descendentes, fuerzas de atracción y repulsión, con las que gobiernas tu creación.  Nada se agota, nada se extingue. La muerte no existe. Solo existe el cambio incesante de la realidad en que nadamos eternamente. 
En tus manos está,  señor, el prolongarnos las alegrías concientes de este mundo, o trasladarnos a otras estancias donde te seríamos más útiles. 

En tus manos estamos,  señor.

martes, 8 de agosto de 2023

Metamorfosis

M.A.L.Z.
Algunos seres pasan en su vida por etapas tan distintas, que para observadores poco exigentes, podrían  ser tomados erróneamente   en cada fase, como una especie diferente. Gracias a la metamorfosis, este gusano, cambiará muy pronto su apariencia. Tendrá alas de vistosos colores, cambiará de estilo y hábitos.  Como humanos, gracias a las fuerzas naturales que nos impulsan y a los conocimientos que acumulamos a través del tiempo, somos capaces de transformarnos. Cada quién decide su propio destino. Unos vivimos presos en círculos otros alzamos el vuelo. Unos maduramos tardíamente, otros somos precoces, algunos se estancan en una etapa, siguen siendo niños llenos de rabietas y de inseguridad. Otros en la vejes, tratan de rescatar costumbres de los jóvenes que nunca fueron. Hay también jóvenes avejentados por prejuicios que deforman el espíritu rebelde y transformador que corresponde a esta etapa dorada de la vida.

martes, 25 de julio de 2023

En marcha.


M. A. L. Z.

Que no te paralice ni te incomode más de lo debido la diatriba irracional. Persiste en tu bien obrar y comprende que, los elogios y las críticas edificantes, son frutos altos, inalcanzables para espíritus de baja estofa.

Que no te deslumbren las pomposas manifestaciones de simpatía, que a veces, tras el más fino barniz  esconde la madera su carcoma.

domingo, 23 de julio de 2023

La libertad de estar solo.


M. A. L. Z.

Solitario, podrías llamarme, y en cierto grado tendrías razón. Hace mucho que ni tú ni otros han entrado por esta puerta 🚪 que delimita mi encierro y mi libertad.
Debes saber, no obstante; que existen en ciertos lugares, edificios enormes repletos de prisioneros, que indudablemente estan, no bien, pero si; muy acompañados, sin que por eso, dejen de ser verdaderos solitarios; pues, su soledad y su compañía les es penosa e impuesta. La mía, en cambio, me es grata, breve y voluntaria. 
Amigo mío, quien por dentro lleva la libertad, hace de un minúsculo recinto un mundo ilimitado. Quien carece de ella, hace del mundo su cárcel.

Miami, FL. 
9:30 a.m.
23/07/2023
Dom.

El baile de los canechos.


M. A. L. Z.

Uno de los fenómenos naturales más extraordinarios que pone a Honduras en el contexto mundial, es la famosa Lluvia de peces, que acontece cada año en el departamento de Yoro. A pesar de tantos estudios realizados no existe aún una explicación científica irrebatible al respecto. Los habitantes de dicha región, menos inquisidores y más agradecidos con el cielo, prefieren conformarse con su fe religiosa y atribuirle al hecho un origen divino, un milagro del que son beneficiarios por intermediación de un misionero católico, de origen español que dedicó su vida a defender y evangelizar a los indígenas de Yoro.

En el otro extremo del país, en la costa pacífica hondureña, desde tiempos inmemoriales, acontece de manera puntual, cada año, otro fenómeno menos raro, pero igual o más benefactor que la Lluvia de peces. Nos referimos al baile de los canechos, tal como se conocen acá a los cangrejos rojos. 

A mediados del año y de la temporada lluviosa, salen los canechos, por millares, abandonando por un par de días sus cuevas, construidas a lo largo de los manglares y humedales del golfo de Fonseca. Los playones y hasta los árboles se visten entonces, del rojo encendido de los cangrejos.🦀 
Ante tan esperado espectáculo, se corre la voz entre los lugareños: !Están bailando los canechos¡ se escucha de lado a lado, y sin demora, acuden a la cita, niños y adultos a recoger por sacos la apetecible bendición salida de los bordes del mar pacífico.  

No hay otra ocasión más fácil y rápida para cazar cangrejos que cuando disfrutan de su baile anual. Hasta el más inexperto cazador puede llenar su morral, tomando sin mayor riesgo ni dificultad, las parejas de canechos que abrazados se mueven en la playa y en los árboles, y no para bailar, sino, para copular verticalmente, posición en que el macho deposita en el abdomen de la hembra, la sustancia seminal, asegurando así,  el próximo baile de los canechos.

Cumplida su misión reproductora, vuelven los rojos crustáceos a lo profundo de la ñanga, a buscar alimento, a reponer sus energías y a buscar refugio en los hoyos, los que van haciendo cada vez más profundos, a medida que se aleja la temporada de lluvia. De tales túneles, sólo podrán sacarlos los más expertos canecheros, auxiliados de alguna herramienta de excavación, y embadurnados de pies a cabeza con una gruesa capa de lodo para protegerse de las picaduras de los molestos jejenes.

jueves, 13 de julio de 2023

De cuentos y olvidos.


M. A. L. Z.

Somos libros de historias inconclusas, 
con recortes de antigüedades sobrepuestas en la frescura del hoy y viceversa. 

Textos cortos de interminables prólogos y sabios prologuistas que  aseguran conocerte más que tú mismo. 

Más de alguna hoja suelta habrá, 
con relatos que, censurados por el temor a la ira de los perfeccionistas, 
reposan en algún disimulado y sombrío rincón.  

Historias hay, de lubricado paso, 
que van y vienen por el filo del tiempo 
y agitando sus cascabeles palabreros, triunfan sobre los más amargos olvidos propios y ajenos. 

Cuentos clandestinos, desaforados cantos, silencios encostrados, ruidosos estallidos de dolor y alegría, senderos intransitables cuajados de prohibiciones,  espantos rotos por el coraje aventurero, osadas proclamaciones, mentiras celebres de amores fugitivos, certidumbres calladas para salvar ilusiones...todo, todo cabe en el obligado y reeditado plagio que llamamos vivir.

Miami. 3:00 p.m. 
13 de julio, 2023