viernes, 11 de marzo de 2016

Las Cifradas desesperanzas de una nación.





Marco Aurelio Laínez Zelaya.

Dígalo quien lo diga, háblese de lo que se hable, Honduras parece condenada a seguir arrastrando por largo tiempo, la deshonrosa calidad del país más  subdesarrollado del habla hispana.

De acuerdo con el más reciente informe de la Comisión Económica Para América Latina y el Caribe (Cepal), titulado “Desarrollo social inclusivo", Honduras sigue ubicado en el puesto número uno entre los países con mayor porcentaje de población en condición de pobreza, con 60%, seguido de Guatemala (54%), México (52.3%) y Bolivia (45%).

Según el mismo informe, seis de cada 10 hondureños viven en pobreza.

Por su parte el Instituto Nacional de Estadística  (INE), informó que durante el año 2014, un 78.4% de los hondureños se encontraban en edad apta para trabajar (6, 521,491); de los cuales, un 56.0% ( 3,655, 099)  constituían la fuerza laboral o Población Económicamente Activa  (PEA).
Hay que tener en cuenta, sin embargo, que el 40.2% de la PEA, corresponde a subempleados (1,469,349 personas ) que perciben ingresos menores al salario mínimo y otros 600,000 cuyos ingresos andan por el mínimo legal. En otras palabras, únicamente 1,585,750 de hondureños perciben ingresos mayores al nivel de subsistencia. 

¿Qué tan justo resulta el monto del salario mínimo?

Para respondernos la interrogante previa, apelaremos a un estudio mundial realizado por la compañía inglesa, MoveHup, que determina el porcentaje de cobertura de necesidades básicas logrado con el salario mínimo, para una familia de cuatro personas.

Los niveles más deficitarios los poseen algunos países africanos,  tales como: Uganda, donde se necesita un 275,86%  del salario mínimo para adquirir una cesta alimenticia básica. Le siguen Etiopía (257,24%), Kenia (215,04%) y Zimbabue (188,80%).

En el extremo más equitativo, se encuentran: Catar (2,62%), Macao (3,66%) y Kuwait (4,38%).

En el continente americano, Estados Unidos posee la canasta más económica, la que puede adquirirse con el 7.3% del salario mínimo.

En Centro America,  con 16.45%, Panamá figura en la mejor posición.  Guatemala le sigue con el 27.03%, luego Costa Rica con 29.8% y El Salvador 49.98%. Mientras que en Honduras, a pesar de tener el segundo salario mínimo más alto de la región, a consecuencia del nivel de los precios locales, para adquirir la canasta básica, se precisa invertir el 100.54% del salario mínimo.

La patética situación socio económica de Honduras se percibe claramente al conocer que la población en extrema pobreza sobrepasa el 40%, y que un 24% de los hondureños viven en hogares cuyo ingreso percápita diario, es inferior a un dólar.
Más desaliento genera saber, que existen poblaciones rurales en las que se duplican estos mismos indicadores.

No hace falta continuar citando alarmantes cifras e indicadores, para prever los devastadores efectos que la crisis económica produce en la sociedad hondureña, sacudida a diario por una creciente ola de violencia,  criminalidad y homicidios. 

Las pocas oportunidades de trabajo, el escaso acceso a servicios públicos adecuados de educación y salubridad, el ambiente de inseguridad y el  desamparo jurídico en que vive la mayoría de la población,  ha disparado por miles, la cantidad de hondureños, que arriesgando hasta la vida, emigran al extranjero. Según algunas estimaciones,  el éxodo de hondureños que buscan establecerse en el extranjero, anda en un rango de 80 a 100 mil anualmente.

Visto de esta manera, cualquiera podría erróneamente suponer que hablar de Honduras es hablar de un país muy pobre.  Crasa equivocación sería llegar a esta conclusión. Sin ser una potencia económica, nuestro país, cuenta con una vasta riqueza natural, una envidiable posición geográfica en el centro de América, privilegiado acceso a los dos grandes océanos; y sobre todo, una población relativamente joven, ansiosa de oportunidades y dispuesta a luchar por su propia superación .

Lastimosamente, para los sectores más desfavorecidos de la población hondureña, el poder político y económico de la nación ha estado desde siglos, en manos de una cúpula habituada a privilegios de todo tipo, a la  manipulación antojadiza de los poderes públicos y al saqueo inmisericorde de los recursos nacionales.

En arcaica alianza, un reducido grupo de familias, ha ido copando los principales espacios  económicos y políticos del estado, hasta llegar a convertir a Honduras en el país  latinoamericano con mayor disparidad entre ricos y pobres.

Oxfam, confederación internacional de 17 organizaciones que trabajan junto a organizaciones socias y comunidades locales en más de 90 países, presentó en septiembre del 2015, en Lima, Perú, su último informe: Privilegios que niegan derechos. Desigualdad extrema y secuestro de la democracia en América Latina y el Caribe.

El análisis realizado por Oxfam demuestra que la brecha de ingreso es escandalosa y que hay una concentración extrema de la riqueza, que limita el crecimiento y la lucha contra la pobreza. En Honduras, por ejemplo, un multimillonario ingresa anualmente 16,460 veces lo que gana una persona situada en el 20% más pobre de la población. En promedio, el ingreso anual de los multimillonarios latinocaribeños es 4,846 veces mayor que el ingreso de los más pobres en la región.

Rosa Cañete Alonso, coordinadora de la campaña IGUALES de Oxfam en América Latina y el Caribe, expuso durante la presentación del informe, entre otras acotaciones, que: La concentración de riqueza va unida a la de poder, se está produciendo un “secuestro de la democracia” en el que los Estados dejan de estar al servicio de las necesidades de la ciudadanía, mientras las élites políticas y económicas cooptan las instituciones democráticas y utilizan los recursos públicos para su propia ventaja”.

El informe detalla múltiples casos que muestran cómo opera el secuestro de la democracia en la región, lo cual fortalece las brechas de desigualdad. Algunas situaciones que lo ilustran son: el ejercicio de la influencia a través de lobby ilegítimo, para la definición de políticas; la corrupción en la asignación irregular de contratos; la sobrevaluación de obras o venta de terrenos estatales subvaluados; y el clientelismo, que se manifiesta en compra de votos, contratación de empleados públicos dependiendo de su adscripción política, u otorgamiento de servicios públicos como favores. Algunas de estas formas de secuestro de la democracia son ilegales y otras son legales, pero todas ellas son ilegítimas.

“La desigualdad no es inevitable, es el fruto de decisiones de los gobiernos que pueden revertirse si hay voluntad política. Por eso venimos insistiendo desde hace tiempo en las soluciones que han probado su éxito y que siguen siendo urgentes, especialmente ahora, ante la desaceleración económica de América Latina y el Caribe. Las democracias deben garantizar que el Estado responda ante los intereses y necesidades de la mayoría de la ciudadanía, es necesario garantizar los derechos de todos ante los privilegios de unos pocos”, remata Cañete.

Es muy romántico y tentador suponer que mediante simples procesos electorales el pueblo oprimido tome el poder y desde allí realice las transformaciones políticas y económicas a que tiene pleno derecho. Solo una ciudadanía bien educada y organizada, con voluntad de sacrificio, puede contrarrestar, la enorme concentración de recursos de los que se valen las élites para mantenerse en el poder: prensa, partidos políticos, recursos económicos, administración viciada de los poderes y las políticas públicas, despliegue de cuadros represores y la creación de un clima generalizado de violencia, que privilegie  la polarización ideológica y a la fuerza bruta como manera válida para saldar las diferencias.

domingo, 6 de marzo de 2016

Un Óscar por la amistad.

Carta a un amigo recentido con este medio.


Óscar, comprendo más de lo que
pueda imaginar esa incomodidad que siente. Es tan desagradable enterarse  -al menos para eso es útil este medio-, cuánto abunda la falsedad entre los que suponen amigos, limitese este sustantivo a su antigüa acepción. Estoy convencido que las redes sociales son filtros efectivos para depurar el concepto amistad, término que hemos aplicando tradicionalmente para englobar a todos cuanto hemos tenido la oportunidad de contactar personalmente.  Siendo sincero, creo que a raíz de esta nueva forma de comunicación, mi lista de amigos ha ido en descenso, no porque haya perdido a alguien que en verdad lo fuera, sino porque he aprendido a depurar mi criterio para calificar a cada quien. Más de algún  serio aprieto hay que pasar para ampliar o reducir esa lista de amistad, que conste, hablo de la lista interior que cada quien lleva en mente, no de la fría cifra acumulada en estas redes.

Creo, Óscar, que conviene tomar a fb y otras redes sociales, por lo que son, diarios populares acéfalos, en los que cada quien se convierte en reportero, columnista, editorialista , fotógrafo y director de sus caprichosas publicaciones. No podemos por tal motivo, ser tan exigentes con la calidad y la sustancia de un medio de esta naturaleza.

Habrán, no lo dudo, personas que casi nunca examinarán  artículos de fondo, repasarán tan solo los titulares.
Cuántos complejos de inferioridad o de superioridad afloran en estos medios, cuánta ignorancia  (ilustrada y sin lustre) circula disfrazada de verdad.
Como en un periódico, muchas personas buscarán las notas deportivas, otros se conformarán con la sensualidad de los escotes.  No faltarán los acosadores religiosos atizando el miedo, regalando bendiciones que no están a su alcance, repitiendo amén a cada piropo moral. Cómo olvidar el vulgar choque de las distintas opiniones  políticas: chavos chavistas, chivos chauvinistas, ricachones socialistas, esclavizados capitalistas. De aquí y de allá lloverán las curuncas: los bronceados naturales con su inglés medio masticado defendiendo a morir al que lo muere. En profunda y prolongada siesta, hipnotizados por la tecnología de punta y el lustre de lujosos vehículos,  aspiran o lucen como máxima realización, un six pack en su abdomen o los engaños del cilicón (lo más grande que cabe en un cerebro chico es un tracero grande) .  Y sin ocaso llega también el acoso de los profetas de la verdad,  los que se sienten con el derecho pleno de coaccionar al que no piensa ni repite sus exclusivas manifestaciones.  Por anticipado te excomulgan de entre los seres pensantes por si acaso te atreves te niegas a compartir el fruto único de su genial producción. Con estos no compito, me declaro incompetente, son definitivamente inalcanzables, tras su amurallado y bien resguardado Olimpo particular. Pero, sigo en paz conmigo mismo, no estoy hecho para empavonar vanidades propias ni ajenas. Mis elogios y mis críticas no se cotizan en la bolsa. Entiendo que produzco y publico muchas cosas que no calzan con el exigente gusto de muchos, pero libres de tarifas y viñetas impuestas, seguirán teniendo mis palabras la nota, el color y la frecuencia que mi variante ánimo les imponga. Si con ello logro apuntalar una respetuosa y sana relación, me congratulo, lo disfruto y lo aprecio.  Si por el contrario,  alguien se incomoda, se distancia o se cierra a mi trato, lo acepto complacido, me ayuda a concentrarme en quien valora lo que soy, más que a lo que tengo y lo que no tengo.

martes, 1 de marzo de 2016

Cría cuervos y te gobernará un tuerto.

El primer gran logro de Macri: convertir a Argentina en la mayor granja de buitres financieros. Parvada maquiavélica, que hace siglos aprendió a escarbar entre los crematorios bursátiles, en busca de títulos sin fondo, para extorsionar con ellos a las naciones sobre endeudas.

A las espaldas del pueblo seguirán cargando las deudas contraídas para enriquecer a corruptos, los intereses para engordar a la banca internacional, las multas y recargos por incumplimientos de pago, y haciendo interminable el círculo vicioso, agregarán también, las recientes deudas pactadas para alimentar a los buitres del fondo, los cuales, no saciarán su apetito carroñero hasta sumir a la nación en la mas absoluta penumbra, y afirmar en el poder, al rey tuerto.

jueves, 25 de febrero de 2016

Culpable de empobrecimiento Ilícito

Marco Aurelio Laínez Zelaya

Me entrego y me someto
a juicio con la MACCIH (*)
Lanzo a ellos el reto,
es un trámite facil.

Culpable me declaro
de malversar caudales,
no lo tomen a raro
traigan ya los fiscales.

No precisan de rifles
ni de ocultar sus caras,
estoy muy accesible
y están mis cuentas claras.

Culpable soy, no niego,
de un gran fondo sin fondos,
esfumado entre los dedos
de mafiosos hediondos.

Coticé por veinte años
pensando en jubilación
sin atisbar engaños
de pública administración.

Liquidación forzosa,
decrétenla, les pido.
Escarben bajo las lozas
mezclen huesos y activos.

Hallarán sin demora
un circulante en rojo,
sangría delatora
de criminales lobos.

Se enriqueció Enriqueto,
millonario se hizo Juan,
apilando esqueletos,
robándole al hambre pan.

Hicieron de la harina (**)
su piedra filosofal,
mejor que cocaína
para inflar su capital.

Vengan ya los fiscales,
culpable me declaro,
si soporto los males
y me resigno al paro.

(*) Misión de Apoyo contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (MACCIH) . Pretende luchar contra la corrupción y la impunidad y dar acompañamiento y asesoramiento para reformar el sistema de justicia hondureña.
Tendrá una operatividad de dos años o más . Se coordinará bajo la Secretaría de Asuntos Políticos de la OEA.

(**) Farmacéuticas y empresas fantasmas ligadas con altos funcionarios del partido político en el poder, estafaron al sistema de seguridad pública de Honduras, vendiéndole medicinas falsas y cometiendo otra variedad de fraudes, por un monto mayor a $350 millones de dólares.

sábado, 20 de febrero de 2016

Caridad, una parte de mis raíces.

En Caridad, primaveral rincón del sur de Honduras, radicáronse hace más de dos centurias, parte de mis ancestros: los Maldonados, llegados desde Guatemala.

Tomando como base un registro poblacional levantado el año 1801, podemos sin temor a error, ligar a los Maldonado con la fundación misma de dicha comunidad, púes, figuran en el  censo en mención, como propietarios de la que entonces era conocida como Hacienda La Caridad, perteneciente a la tenencia de Nacaóme. No obstante, por las variaciones ocurridas a través de la historia nacional con respecto a la división política territorial, Caridad aparece en 1825, integrada al departamento de Comayagua; en 1869, como parte del departamento de La Paz; y desde 1893, como municipio del departamento de Valle.

Un miembro de aquella prolífica familia -Gerardo Maldonado-, abogado de profesión, político y hacendado; amplió  sus dominios a principios del siglo pasado, un poco más hacia las costas del golfo de Fonseca, en donde adquirió una extensa hacienda ganadera denominada, El Granadino. Tras sus pasos, movida por razones estrictamente económicas, fue también su prima hermana -Marta Maldonado-, madre de tres vástagos : Antonio (el mayor entre ellos, quien llegaría también a ser mi abuelo materno), Hipólito y Leonidas.

El abogado Maldonado, que en la década de 1930 fuera diputado al Congreso Nacional, por el partido Liberal, gozaba de una holgada posición económica y se complacía auxiliando de variadas formas, a cuanto familiar y amigo podía. Uno de sus sobrinos, que aceptó agradecido el apoyo que le ofreciera, y convivió temporalmente en su casa de Tegucigalpa, llegó con el tiempo a ganar por mérito propio, un lugar preferente en la historia del arte hondureño. Me estoy refiriendo, al pintor José Antonio Velásquez, que en su momento, fue considerado uno de los mejores pintores primitivista del mundo.

Conociendo los apuros que como madre soltera enfrentaba Marta, valientemente, el abogado Gerardo, ofreciole su apoyo incondicional para llevarse con él, a vivir a la capital, a los dos críos menores, para procurarles, toda la educación necesaria en su desarrollo como seres humanos.

Largo y duro fue el batallar de Marta ante tan magnánimo ofrecimiento.  Antonio, como hijo mayor, no podía excluirse de aquella encrucijada a resolver. Fue él con su amor fraternal, que inclinó finalmente la negativa de Marta al desgarramiento de su familia.

Nadie puede saber por que imprevistos rumbos pudieron derivarse los pasos de Marta y sus descendientes, de haber aceptado el apoyo que gustoso les ofreciera su pariente, abogado Gerardo Maldonado. Lo único que con certeza podemos afirmar, hoy, es que siguiendo aquellos su propio rumbo, hicieron de la aldea minera de El Tránsito, su nuevo e irrenunciable nido familiar, y cumpliendo a cabalidad la promesa que con un abrazo circular se hicieron entonces, permanecieron por siempre juntos, y a su manera, muy felices.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Los firmes cimientos de una buena familia.



Conforme a nuestros gustos y posibilidades, podemos cambiarle a un edificio sus colores,  su ornamentación, la calidad y cantidad de luces, reestructurar por completo o parcialmente su fachada o sus divisiones internas, todo, o casi todo en lo que respecta a su apariencia externa puede ser modificado mientras preservemos sus sólidos cimientos y las columnas que lo sustentan.  Sería absurdo y a lo mejor imposible, trata de conservar su fachada y toda su apariencia mientras tratamos de reemplazar las bases que lo soportan. Peor locura sería, iniciar la construcción de las paredes antes que la cimentación.  Desde el más experto hasta el más novato constructor evitaría caer en este ridículo cuando de construir una casa se trata. Desafortunadamente, esta sabia medida es muchas veces ignorada cuando intentamos formar un hogar.  Sin claridad de propósitos, sin un plan preconcebido, guiados tan solo por el instinto reproductivo, nos lanzamos a la aventurada tarea de cosechar los frutos sin verificar primero la solidez de nuestro tronco y la fortaleza de nuestras raíces. La mayoría de estos impensados proyectos, terminan consecuentemente en fracasos, y en su colapso, la peor de las arremetidas, las sufren los inocentes críos.

Es tiempo entonces, de darle un vistazo a los fundamentos que soportan una familia exitosa.

En la parte más profunda de esta base, subyace una fuerte amalgama de fe, comprensión, respeto y seguridad. La fe en nosotros mismos nos llena de optimismo, la fe en nuestra pareja y el resto de la familia impermeabiliza el hogar contra las dudas, los celos y la desconfianza. Con la fuerza cinérgica de la fe, aumenta la comprensión y la seguridad del grupo. Comprendemos, que la debilidad de uno puede ser subsanada con la fortaleza del otro, comprendemos, que más que imperfecciones, poseemos características diferenciadas y complementarias. Esa comprensión, nos llena de tolerancia y nos compromete a tratar con respeto y equidad a los demás, sin usurparles ni permitir que se nos usurpe el derecho a nuestra libre determinación y al disfrute pleno de nuestros derechos como seres humanos.

En la segunda hilera del cimiento, agregamos solidaridad, comunicación y apoyo.

La solidaridad verdadera trasciende el sentimentalismo, se concreta en hechos y acciones. El dolor y las necesidades de cualquier miembro del grupo, genera en los demás, una respuesta oportuna y concreta. Se convierte en apoyo de ida y vuelta. Imbuidos de solidaridad, el auxilio al necesitado se convierte en un deber más allá de la acción calculada y fría.

La buena comunicación, surge acá, libre del chismorreo y del egoísmo. Sirve como un medio para transmitir valores positivos y generar un ambiente propicio para que germine la verdad. Nadie tendrá temor a opinar, confiando en que su palabra, aunque no exenta de errores, estará siempre reluciente de sinceridad.

El amor, la integridad y la lealtad, son la capa superior de la fundación, parte indispensable del columnaje que mantiene en pie a la familia, contra las embestidas de la adversidad. El amor proyectado en todo su esplendor, no requiere tanto maquillaje superfluo. Posee brillo propio, pero sin embargo, es preferible darle voz, color, forma y sabor; porque es el fruto que siempre estará en la cúspide de su madurez para el deleite de los que amamos, como a nosotros mismos. Será siempre íntegro y leal.