Opinar libremente, compartir poesía, cuentos y reflexiones constructivas, es el propósito de este blog .
viernes, 30 de julio de 2021
Sin punto final.
miércoles, 28 de julio de 2021
No más pateotrismo.
lunes, 5 de julio de 2021
Un blanco Inevitable.
M. A. L. Z.)
Las oigo caer tozuda y rudamente.
A veces, la carne viva amortigua su impacto y ahoga su voz. Otras, el hueso reciente y responde con su calcáreo lamentó.
Crecerá el asedio, lo sé. Y saberlo me libra del dolor acentuado por la sorpresa, amargo obsequio de los traidores.
Mientras piedra a piedra, golpe a golpe continúa el conteo, seguiré adelante.
No habré de ocultar la doble diana que porto sobre mi frente y a la altura exacta de mi corazón.
Lanzad, pues, cobardes, la primera, la segunda, la tercera y la ultimadora piedra, hasta que cruja y se quiebre el mismo fiel de la balanza.
miércoles, 30 de junio de 2021
El jinete y su bestia
jueves, 24 de junio de 2021
Zedes: escudos de impunidad.
viernes, 18 de junio de 2021
Lirismos patrióticos
M. A. L. Z.
Borracho de ilusión,sueña el bardo con su esquinita de cielo.
Aleteando va su embeleso junto a las coloridas. parvadas.
En verdosas cumbres, proclama su imaginada hazaña y clava sobre ellas banderas de ficticias exclusividades.
Ungido de espuma y salitre, va y viene en su mutante velero de pirata celestial.
Nada escapa a su elucubrado dominio.
Las coordenadas de su reino se extienden hasta el infinito.
Mientras tanto, divorciado de lirismos y alucines,un pragmático colonizador ha llegado, y clausurados han sido los antiguos caminos y veredas.
Una imaginaria de mortíferos drones custodia cielo y mar.
Un nuevo escudo, otra bandera de nuevos colores flamea sobre la realidad expropiada.
jueves, 17 de junio de 2021
El país de los fueros.
M. A. L. Z
Olvidémonos de la tal cancioncita de la igualdad ciudadana, en Honduras hay ciudadanos de distintos tipos y calibres, cada uno, con derechos nominalmente similares, pero efectivamente diferentes. La vara de la justicia, que a la hora de juzgar a Juan Pueblo es dura, inflexible e inclemente, se vuelve algodonada y tolerante cuando del poderoso se trata.
A cada nivel del poder correspóndele su estatus, su escalón de inmunidades y privilegios. El indisputado primer lugar correspóndele, no al jefe de estado, sino más bien, a diplomáticos y agregados militares de la potencia extranjera dominante, que son en verdad, intocables ante la justicia nacional. Desde esas encumbradas alturas se desprenden otras capas de blindajes jurídicos de estilos y colores camaleonezcos.
Los poderosos, de una u otra manera se arropan con las sedosas cobijas de la justicia, lejos de la oscuras y frías bartolinas. Cuentan para ello, con fuero diplomático, fuero parlamentario, fuero presidencial, fuero militar, fuero eclesiástico... Y entre fuero y fuero, fuera de toda consideración, queda el pueblo pueblo, desamparado y desnudo ante la inclemente borrasca de legalizadas ilegalidades.