miércoles, 25 de septiembre de 2024

De tortas y tortazos, pal gusto y el disgusto.

M. A. L. Z. 

Benditas y sabrosas las tortas de pescado y las frutas en miel.
Más bendito, aún; el simple mendrugo saboreado como fruto de tu esfuerzo honrado.

Está muy bien que comas tu pan ácimo.
Pero, está mejor que evites la levadura de tu vana arrogancia.

No te confundas ni entiendas por buena memoria el citar al dedillo el milagro de la multiplicación del pan y los peces. Buena memoria es no olvidarte de dividir y compartir tus bendiciones con los más necesitados.

Un ayuno penitente, quizá te acerque un paso a tu dios. Pero, mantener en ayunas de justicia a otros, te extravía del camino verdadero.

Hay los que mucho creen y poco leen.
¡Ay! Los que mucho leen y poco creen

8:55 a.m.
Miércoles, 27/03/24

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Perrunamente amando

M. A. L. Z 

Que el perro es mejor amigo del hombre,
aseguran muchos animalistas.
Disculpen si tal sentencia no compre.
Fiel me sostengo a mi fe humanista.

No es menosprecio contra el noble animal.
Pero, si la bondad es solo instinto,
sin el esfuerzo que implica todo ideal,
no hay que medir igual lo que es distinto. 

Estimo y admiro a mi fiel canino.
Valoro su arrojo al defenderme.
Si más que a mí, se apega a su destino,
es alguien que me quiere sin quererme.

Amar o no, es un libre albedrío.
Escalar el cielo con clara intensión
o dejarse arrastrar por el río 
sucumbiendo en la corriente sin razón

8:17 p.m.
Miércoles, 27/03/24

Un arborícora más

M. A. L. Z. 

No cortes ni podes en exceso al árbol.

Deja, que frondosas se extiendan sus ramas cuajadas de nidos;
que en su copa canten su alto amor los 🐦gorriones.

Deja, que a besos construyan las mariposas y abejas la promesa del fruto que gritan las flores💐

No quemes ni deseches la colorida alfombra que alrededor de su tronco teje a diario el árbol 🌲
Deja que con ella, fecunde la tierra y sacie, con sus propios desechos, el hambre de tantos otros seres que, sin pedir nada, regalando van vida.

10:30 p.m.
29/03/24

Credos

M. A. L. Z 
De apoco, comprendí cuán necesario es aprender a descreer, como cimiento indispensable para luego saber en que creer.

Incrédulo podrían llamarte los que nunca se atreven a empuñar en sus manos las mágicas llaves de la duda. ¡Vaya señalamiento tan rayano! Si a decir verdad, no existe un solo individuo vacío de creencias. Hay tan solo, credulidades diferentes. 

La seguridad con que te aferras a tu dios, puede ser tan ficticia y errónea, como la del que es incapaz de admitir una verdad inaprensible para su ignorancia.

Miami, 7:21 a.m. 15-04-2024

Bienvenido el llanto


M. A. L. Z.

Sin motivo aparente me invadió el deseo de llorar.
Qué extraño presentimiento nada en estas repentinas lágrimas.
Será acaso el dosificado arribo de un gran dolor que de otra manera, con su brusca embestida arrasaría todos los diques de mi vida.
Será, quizá; el asomo secreto del agradecimiento que despierta en mí, viendo a mis pequeños avanzar por sus propios rumbos, no exentos de dudas y errores, pero; prestos siempre a levantarse y celebrar con entusiasmo sus pequeños aciertos.
Podría ser, más bien; el vacío aparente que dejaron mis padres, hermanos y  amigos; inalcanzables, ya; a mis palabras y al calor de mis abrazos.

Hablando llana y libremente


Marco Aurelio Laínez Z.

Mantengo todos mis conceptos y conclusiones en constante revisión,  no para adornarlos y granjearme numerosas simpatias, si no; para darle sustento a mis acciones y sentido a mi vida. 

Espiritualmente hablando, lo mío es un constante soliloquio saturado de reverente gratitud y de recurrentes interrogantes. 
Desde muy joven renuncié a toda atadura de iglesia o religion alguna. Gané con ello la libertad de investigar lo que se asume como verdad por acá y por allá. Mi mayor ganancia lo obtuve aprendiendo lo invaluable que resulta procurar el bien sin interés a recompensas y evitar caer en la maldad por benevolencia y no por temor a castigos reales o imaginarios. 

En similar manera actúo en materia política. Mis simpatía no las impulsa ningún afán por obtener a cambio beneficios  personales económicos o de otra índole. Hablo y actuó desde la ilimitada llanura en que he vivido. No tengo madera de arribista, a grado tal; que nunca he recibido de las arcas públicas un solo centavo ni como empleado ni como contratista. Es más, ni siquiera he percibido aún un solo pago en concepto de la jubilación a que tengo pleno derecho. Así que; mis posiciones, acertadas o no, en este y otros campos, son eminentemente independientes y libres de intereses sectarios.

De la siempre inacabada sabiduría.

Un proceso en pañales: De simples loros computarizados a seres conscientes de su rol individual y colectivo. 
M. A. L. Z.

El acceso al conocimiento es hoy, afortunadamente, más fácil que tomar un baño o que prepararse un platillo de aperitivos. Un joven o hasta un niño moderno puede acumular hoy, si se lo propusuciera,  igual o más conocimientos teóricos que cualquier universitario de hace treinta años.  Pero, la sóla acumulación de información, por fiale y acertada que sea, no basta para convertir a un individuo en una persona sabia. Hace falta agregar al conocimiento, una fuerte dósis de capacidad analítica para comprender el porqué de lo ocurrido o dejado de ocurrir, el efecto del pasado en el presente, determinando los probables rumbos que tomará cada situación. Sin embargo, la máxima expresión de sabiduría no se estanca en la comprensión de lo acaecido y el claro planteamiento de potenciales escenarios, lo más importante de todo descansa en hacer uso del conocimiento adquirido para asumir objetivos y responsabilidades conducentes a la transformación de la realidad.

Como si fuera menuda cosa lo antes planteado, la sabiduría no se adquiere ni se ejerce de manera aislada, si no; en la intereación constante con los otros y nuestro entorno. 
La sabiduría comprende además,  el auto conocimiento, el autocontrol y la madurez emocional. 

Para el sabio no existen fórmulas inmutables. Cada hecho exige la ponderación de una gran cantidad de variables intervinientes: tiempo, circunstancias, vínculos,  prioridades, efectos directos e indirectos, recursos y capacidades disponibles, etc, etc.

Ante las grandes decisiones personales, familiares y sociales, es indispensable actuar con humildad y tener en cuenta la opinión prudente de personas maduras y sobre todo, justas. Y éstas, no son unicamente las de carne y hueso con las que nos encontramos a diario, son también, y todavía más útiles, las que nos hablan desde sus trasnochadas lecciones plasmadas en algún viejo libro.