miércoles, 25 de septiembre de 2024

Hablando llana y libremente


Marco Aurelio Laínez Z.

Mantengo todos mis conceptos y conclusiones en constante revisión,  no para adornarlos y granjearme numerosas simpatias, si no; para darle sustento a mis acciones y sentido a mi vida. 

Espiritualmente hablando, lo mío es un constante soliloquio saturado de reverente gratitud y de recurrentes interrogantes. 
Desde muy joven renuncié a toda atadura de iglesia o religion alguna. Gané con ello la libertad de investigar lo que se asume como verdad por acá y por allá. Mi mayor ganancia lo obtuve aprendiendo lo invaluable que resulta procurar el bien sin interés a recompensas y evitar caer en la maldad por benevolencia y no por temor a castigos reales o imaginarios. 

En similar manera actúo en materia política. Mis simpatía no las impulsa ningún afán por obtener a cambio beneficios  personales económicos o de otra índole. Hablo y actuó desde la ilimitada llanura en que he vivido. No tengo madera de arribista, a grado tal; que nunca he recibido de las arcas públicas un solo centavo ni como empleado ni como contratista. Es más, ni siquiera he percibido aún un solo pago en concepto de la jubilación a que tengo pleno derecho. Así que; mis posiciones, acertadas o no, en este y otros campos, son eminentemente independientes y libres de intereses sectarios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario